¿Por qué la naturaleza nos hace sentir bien?
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 7 minutos.
Seguro te ha pasado. Caminas por la orilla del mar, entras a un bosque o te sientas un rato al sol, y algo cambia. Respiras más profundo, el ritmo baja y vuelves a casa un poco más liviano.
Aunque solemos pensar en la naturaleza simplemente como un lugar para desconectarnos, nuestro cuerpo está en permanente interacción con el ambiente. La luz, el movimiento, la temperatura, los sonidos y otros fenómenos físicos forman parte de esa relación. Y la ciencia lleva años investigándolo cómo los entornos naturales pueden influir en nuestra salud y bienestar, y, la respuesta es más interesante de lo que parece.
Tu cuerpo no vive separado del entorno
Durante casi toda la historia humana, la vida siguió los ciclos naturales: luz de día, oscuridad de noche, movimiento constante y mucho tiempo al aire libre. Hoy pasamos horas en casas, oficinas y autos, frente a pantallas y moviéndonos poco.
La Organización Mundial de la Salud señala que los espacios verdes pueden favorecer la salud y el bienestar de varias formas: facilitan la actividad física, la relajación y la interacción social, y reducen la exposición a ciertos factores del ambiente urbano.
No hay una sola razón por la que la naturaleza nos hace sentir bien. Son varios factores que pueden actuar en conjunto. Veamos tres de ellos.
2. Cuando sales, te mueves.
Hay otro factor mucho más sencillo. Cuando estamos al aire libre generalmente caminamos, recorremos un parque, paseamos por la playa, trabajamos en el jardín o simplemente damos más pasos que cuando permanecemos sentados frente a una pantalla. La actividad física regular tiene beneficios ampliamente reconocidos para la salud física y mental. Por eso, parte del bienestar que asociamos a la naturaleza puede provenir de algo tan simple como que los espacios naturales nos invitan a movernos.
3. El ambiente influye en cómo te sientes.
Diversas revisiones científicas han encontrado asociaciones entre la exposición a entornos naturales y aspectos como el estrés, el bienestar psicológico y la salud mental.
Esto no significa que la naturaleza sea un tratamiento para todos los problemas ni que sus efectos sean iguales para todas las personas. Nos recuerda algo más sencillo: el entorno en el que vivimos y pasamos nuestro tiempo también puede influir en cómo nos sentimos.
En Japón, esta conexión dio origen a una práctica conocida como Shinrin-yoku, o «baño de bosque», promovida desde la década de 1980. Consiste en pasar tiempo en entornos forestales, caminar sin prisa y prestar atención a lo que nos rodea a través de los sentidos.
No se trata de llegar a un destino ni de cumplir una meta. Se trata de hacer una pausa, respirar y conectar con el entorno.
Productos utilizados en la foto: Plantillas Photon, Calza legging Photon, Pastillas para el agua Photon, Collar Photon y Jockey Photon.
La parte de la naturaleza que no se ve
Cuando pensamos en la naturaleza, imaginamos árboles, montañas, agua, sol o aire fresco. Sin embargo, a nuestro alrededor también ocurren fenómenos físicos que no podemos percibir directamente con nuestros sentidos.
Entre ellos se encuentran distintas formas de radiación electromagnética, como el infrarrojo, y partículas cargadas eléctricamente, como los iones atmosféricos.
Son fenómenos que la ciencia estudia desde distintas perspectivas y que también han despertado interés por sus posibles aplicaciones tecnológicas.
Infrarrojo lejano (FIR)
La luz visible representa solo una pequeña parte del espectro electromagnético. Más allá de ella se encuentra la radiación infrarroja, emitida por el Sol y por los cuerpos que desprenden calor.
Dentro de este espectro se encuentra el infrarrojo lejano (FIR), una región de radiación invisible para nuestros ojos, y se percibe como un calor suave y agradable. Su interacción con los tejidos biológicos ha despertado interés científico sobre su aplicación en textiles y dispositivos orientados al bienestar.
Iones negativos
Otro fenómeno menos conocido son los iones atmosféricos.
El aire contiene moléculas y partículas que pueden adquirir carga eléctrica. Según esa carga, hablamos de iones positivos o negativos. Estos pueden generarse mediante distintos procesos naturales, y su concentración varía considerablemente según las condiciones ambientales.
Probablemente hayas escuchado hablar de los iones negativos en relación con cascadas, montañas, bosques o zonas costeras. En estos entornos pueden presentarse concentraciones variables de iones, aunque su presencia depende de factores como el movimiento del agua, las condiciones meteorológicas y las características del lugar. Los investigadores también han estudiado su posible relación con el estado de ánimo y otros aspectos del bienestar.
De observar la naturaleza a desarrollar tecnología
La naturaleza nos permite observar numerosos fenómenos físicos que la ciencia estudia y que la tecnología busca aprovechar de distintas maneras.
El infrarrojo lejano y los iones negativos son dos ejemplos. Hoy, determinados materiales pueden incorporarse a textiles y otros productos para generar o emitir estas formas de energía.
En este contexto se encuentra Photon Ion®, tecnología japonesa que se incorpora a nuestros productos y que está diseñada para emitir infrarrojo lejano e iones negativos de forma continua.
En Photon Chile nos interesa acercar esta tecnología a las personas, explicar sus características y ayudar a que cada una conozca mejor los productos que incorpora a su vida cotidiana.
El bienestar también está en las pequeñas cosas
La naturaleza nos recuerda que somos parte de un entorno lleno de buenos estímulos. La ciencia nos ayuda a comprenderlos, y la tecnología permite explorar nuevas formas de incorporarlos a nuestra vida cotidiana.
Salir a caminar, disfrutar de la luz natural, descansar y prestar atención al entorno son pequeños gestos que pueden contribuir a nuestro bienestar. Y conocer las tecnologías que utilizamos también forma parte de tomar decisiones informadas.
En Photon Chile creemos que conocer una tecnología es el primer paso para descubrir cómo puede integrarse a tu vida cotidiana.
Descubre cómo la tecnología Photon Ion® se integra a tu vida cotidiana. https://photonchile.cl/collections/todo-photon
Productos utilizados en la foto: Jockey Photon.
- World Health Organization, Regional Office for Europe. (2016). Urban green spaces and health: A review of evidence.
- World Health Organization, Regional Office for Europe. (2021). Nature, biodiversity and health: An overview of interconnections.
- Jimenez, M. P., DeVille, N. V., Elliott, E. G., Schiff, J. E., Wilt, G. E., Hart, J. E., & James, P. (2021). Associations between nature exposure and health: A review of the evidence. International Journal of Environmental Research and Public Health, 18(9), 4790.
- Blume, C., Garbazza, C., & Spitschan, M. (2019). Effects of light on human circadian rhythms, sleep and mood. Somnologie, 23, 147–156.
- Brown, T. M., et al. (2022). Recommendations for daytime, evening, and nighttime indoor light exposure to best support physiology, sleep, and wakefulness in healthy adults. PLoS Biology, 20(3), e3001571.
- Lin, C. C., et al. (2008). Far infrared therapy inhibits vascular endothelial inflammation via the induction of heme oxygenase-1. Arterioscler Thromb Vasc Biol, 28(4), 739–745.
- Far-infrared therapy for cardiovascular, autoimmune, and other chronic health problems: A systematic review. PMC4935255.
- Physiological Effects of Far-Infrared-Emitting Garments on Sleep, Thermoregulation, and Autonomic Function Assessed Using Wearable Sensors. PMC12845630.
- Perez, V., Alexander, D. D., & Bailey, W. H. (2013). Air ions and mood outcomes: A review and meta-analysis. BMC Psychiatry, 13, 29.
Este artículo tiene fines educativos y de divulgación. La información presentada no sustituye la evaluación, diagnóstico ni tratamiento de un profesional de la salud.
